Comunicação à trois bandas 16

15 noviembre 2006

LEYENDA DE "SALIR"

Una leyenda local afirma que la población se debe su nombre a la hija del alcalde moro de Castalar, Aben-Fabila. Amenazado por las tropas de D. Alfonso III, huyó del castillo, teniendo antes soterrado su tesoro, planeando volver más tarde para rescatarlo. Cuando los cristianos abordaron el castillo, lo han encontrado abandonado, ocupado solo por la joven hija del alcalde, que rezaba con fervor.
Interpelada, explicó a sus invasores que había preferido quedar en el castillo que "salir". Desde un monte vecino, Aben-Fabilla avistó a su hija cautiva de los cristianos y, con la mano derecha, diseño en el aire el signo de Saloman, mientras pronunciaba una fórmula mágica. En ese momento, el caballero D. Gonzalo Pérez, que hablaba con la mora, la vio transformarse en una estatua de piedra. La noticia de la mora encantada se propagó y, un día, la estatua desapareció.
En memoria a ese raro acontecimiento ha quedado este pueblo conocido por “Salir”, en homenaje al coraje de la joven mora. Aún hoy se cree que, en algunas noches, la mora encantada aparece en el Castillo de Salir.

Hilário